Durante los últimos años, los movimientos sociales han carecido de una articulación que posibilite su indispensable incidencia en la definición del rumbo de nuestro país.
Organizaciones y movimientos sociales de larga trayectoria de lucha o de carácter emergente, permanecen fragmentados, atomizados y dispersos en múltiples expresiones que los aíslan y debilitan.
Con el propósito de remontar esta situación, las organizaciones convocantes al Primer ENCUENTRO para el DIÁLOGO NACIONAL de ORGANIZACIONES y MOVIMIENTOS SOCIALES llamamos a las organizaciones de las y los trabajadores, cooperativistas, campesinas, urbano populares, de los pueblos indígenas, ambientalistas, feministas, estudiantiles, de los Derechos Humanos, de las madres buscadoras y de carácter antiimperialista a trazar y emprender el camino de la rearticulación del movimiento social por la vía del diálogo, el respeto mutuo y el acuerdo entre las partes. Queremos construir la unidad de acción a partir de una plataforma de lucha común que revierta nuestra debilidad en la correlación de fuerzas. Se trata de encontrar en nuestras coincidencias una ruta para el
fortalecimiento del campo popular.
Partimos del reconocimiento de la naturaleza autónoma de los movimientos sociales con respecto al poder económico y político, de la legitimidad de sus demandas como expresión de las necesidades políticas, económicas y sociales de las clases populares y de la solidaridad entre nosotros como un principio inextinguible.
El Primer Encuentro se propone avanzar en un diagnóstico del estado que guardan los movimientos sociales en México, hacer el análisis de la situación nacional en el adverso contexto internacional que se nos impone desde la ofensiva imperial y el ascenso de la derecha en el mundo, pasa también por el reconocimiento temático de nuestras problemáticas y demandas particulares para encontrar, con voluntad política y horizonte estratégico, la convergencia de todas nuestras luchas. Nos proponemos alcanzar la formulación de una agenda y plataforma de lucha común que impulse la unidad convergente de todos nuestros movimientos, reactive nuestra solidaridad de clase, haga viable la solución de nuestras demandas en su conjunto y nos posibilite defender desde abajo a la soberanía nacional.
Un reto del Primer Encuentro será el de diseñar una ruta que nos permita lograr la interlocución, atención y solución de nuestras demandas. No solo se trata de formular un pliego petitorio, se trata de construir un sujeto social que incida en la escena política nacional.
Actualmente enfrentamos una situación bastante compleja. México se encuentra en medio de una ofensiva del imperio norteamericano que avanza destructivamente por el mundo y se cierne sobre nuestro propio país. Bajo el siniestro gobierno de Donald Trump, su aliado más rabioso, Israel, y con el apoyo de gobiernos prestos a subordinarse, se multiplican los escenarios de guerra, intervención expansionista y exterminio, como se vive hoy en Palestina e Irán. En nuestro continente, la maquinaria militar ha sojuzgado a Venezuela y ya cierra el
cerco sobre Cuba, amenazándola abiertamente. No se detendrá ahí.
La guerra de aranceles lanzada por Estados Unidos (EU) es parte de su estrategia para recuperar su hegemonía en el mundo. En la propia revisión del T-MEC estarán en juego sus intenciones de imponernos nuevas condiciones.
La soberanía y autodeterminación de México, incluso para ayudar a Cuba con petróleo o actuar consecuentemente en el escenario internacional, están a prueba. EU ya busca intervenir directamente en territorio mexicano con el pretexto del narcotráfico. El recién creado “Escudo de las Américas” es la última expresión de esta escalada imperialista.
Con el abierto auspicio de EU, la ultraderecha avanza en todas las regiones del mundo, y es cada vez más claro que el gobierno de Trump, que actúa violentamente contra sus ciudadanos en su propio territorio, el supremacista gobierno de Israel y varios gobiernos y fuerzas políticas en el mundo ya están pasando del discurso a una acción claramente de tintes fascistas. La derecha mexicana, aunque desinflada por el momento, puede alimentarse de esta tendencia.
Después de más de treinta años de la derecha neoliberal en el poder, México vive una situación excepcional en este contexto internacional. Sin embargo, en muchos campos de la vida nacional aún no pasa la democratización, los poderes económicos se han seguido fortaleciendo, la desigualdad sigue siendo enorme y muchos aspectos del modelo neoliberal siguen ahí. Los pendientes sociales y las amenazas sobre nuestro país y el pueblo están presentes.
Lo que sucede en el escenario nacional e internacional se convierte en un problema de todos los mexicanos y particularmente de quienes hemos construido a lo largo del tiempo las organizaciones y movimientos sociales que son realmente el sustento de la democracia, de la conquista y defensa de los derechos sociales, de la soberanía nacional y de cualquier transformación verdadera.
En este contexto, la dispersión e incertidumbre, la ausencia de objetivos comunes y horizontes claros de los movimientos sociales limitan su capacidad transformadora. Cerca o lejos del poder cada cual está viendo por lo suyo, en su agenda particular y por lo general organizaciones y movimientos sociales independientes no son incluidos como interlocutores del poder o deben bregar mucho para ser tomados en cuenta.
Independientemente de la afinidad o lejanía del actual gobierno o de las fuerzas políticas que lo sustentan, lo cierto es que frente a los retos y amenazas que se ciernen sobre el país, frente a las graves carencias que persisten o los desafíos para un desarrollo democrático y una transformación de fondo en favor del pueblo trabajador, es indispensable construir un sujeto social que pese y actúe en el escenario nacional, porque no existe otra mejor defensa para la nación ni otro medio superior para la transformación. Eso sólo se puede conseguir con la más amplia convergencia, diversa y plural, de las organizaciones y movimientos sociales que hemos venido construyendo a lo largo de décadas.
Es por eso, que hoy convocamos a un Primer Encuentro para el Diálogo Nacional de Organizaciones y Movimientos Sociales. No se trata de un proceso con conclusiones prestablecidas, ni de inventar nuevos membretes o estructuras organizativas vacías, ni de buscar la unidad a toda costa o sólo para una acción, sino de un diálogo verdadero y valioso, de entrada, por la oportunidad de un amplio intercambio de ideas y agendas, pero que busca las coincidencias posibles de corto y mediano plazos para desarrollar un sujeto social actuante fortalecido por su unidad hasta donde sea posible y en una dirección consensuada.
Estamos conscientes de que han existido y existen diversos esfuerzos a diferentes niveles de unidad. No se trata de ignorarlos, anularlos o simplemente sumarlos, sino de que incluso estos esfuerzos contribuyan a un espacio más amplio y poderoso de encuentro, sin hegemonismos, horizontal y respetuoso de las autonomías. Se trata de un proceso verdaderamente nacional, no centralista, que se desarrolle en todas las regiones con fuerzas locales y nacionales para encontrar cauces que finalmente confluyan. Eso exige una ruta y una metodología que hagan posible un objetivo tan ambicioso por sus alcances.
Para avanzar y profundizar en este objetivo es que llamamos al Primer Encuentro para el Diálogo Nacional de Organizaciones y Movimientos Sociales que tendrá lugar los días 18 y 19 de marzo. Cita en Insurgentes 98, Col. Tabacalera, Cuauhtémoc, CDMX.
Bajo la siguiente:
Orden del día.
18 de marzo.
9:00hrs. – Registro.
Sesión Plenaria.
10:00hrs. – Inauguración. Palabras de bienvenida, presentación del presídium y saludos
especiales.
11:00hrs. Exposición de motivos y objetivos del Encuentro.
11:20hrs Discusión sobre los alcances, perspectivas y tareas de la propuesta de articulación
(1 participante por organización).
Presentación de la metodología para la discusión de los Ejes programáticos.
14:00hrs. – Comida.
15:00hrs. – Integración y trabajo en mesas de discusión.
Ejes programáticos.
1. La guerra y la paz (hegemonía en disputa, la situación internacional, la
autodeterminación de los pueblos, etc.)
2. La situación económica (deuda externa, guerra arancelaria, revisión del T-MEC,
energía, crisis climática, transición energética, etc.)
3. Construyendo la agenda del movimiento social. Nuestras demandas,
reivindicaciones y propuestas del plan de acción (sindicalistas, cooperativistas,
campesinos, movimiento feminista, ambientalista, estudiantil, pueblos y
comunidades, etc.)
Recepción de documentos.
Además de los planteamientos presentados en las mesas de trabajo se recibirán los pliegos petitorios de las organizaciones participantes, con el fin de tener la información puntual de nuestras demandas y facilitar el trabajo de sistematización de estas. A partir de la publicación de esta convocatoria se recibirán los archivos en el siguiente
enlace:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdgZyegyXIAXBS564wuUfb9qSd0mqRBXQ
Jueves 19 de marzo.
10:00hrs. – Plenaria de acuerdos, plan de acción y mecanismos de coordinación.
13:00hrs. - Clausura.
Convocan
Nueva Central de las y los Trabajadores (NCT)
Asamblea Nacional Indígena, Campesina y Social (ANICS)
Asamblea Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica (ANUEE)
Conferencia de las Resistencias
Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, Educación Superior, Investigación y
Cultura (CNSUESIC)
Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
Frente Popular y de Trabajadores, Antiimperialista y Antifascista.
Promotora por la Suspensión del Pago de la Deuda Pública
Frente Nacional por las 40 Horas
Organización Nacional del Poder Popular (ONPP)
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